Kultsessions- Robot

  • La historia comienza a mediados del siglo XIX, con Orencio Martinez, un lucense de profesión inventor de aparatos para el espectáculo, que habíendo amasado una pequeña fortuna con la patente de la “Flor que Echa Agua” o “El Timbre que da Calambre”, se instala en el pueblo de Angeira de Castro, un valle de la Galicia profunda famoso por las grandes cantidades de plata en sus ríos. Allí Orencio, piensa dedicar sus días a descubrir las propiedades mágicas que produce la plata refinada en la salud de las personas. Por aquel entonces, Angueira de Castro era un pueblo rudo donde el papel escrito suponía toda una novedad y el culto Orencio Martinez no tarda en destacar por sus conocimientos e ingenio. (Llegando a ser venerado por los naturales Castrenses prácticamente como un Dios) En 1956 Orencio se casa con Ilora Sampaio, una aborigen local. Ilora sufre una enfermedad propia de los Castrenses que le deforma la frente con pertuberancias salinas y Orencio intenta curarla con los primeros jarabes de plata refinada, creados y embasados en su pequeña fábrica junto al río. Pla-Tónicos Sociedad Limitada. En 1857, Ilora muere de fuertes dolencias y pasados 4 meses, Orencio desposa a Hilaria Carracedo, otra aborigen. Ante el alubión de muertes repentinas de consumidores del tónico de plata, Orencio comercializa una crema para la piel con sales del metal que funciona muy bien en la burguesía de la época. (Entre 1859 y 1865, toda la gente guapa de Galicia tenía un brillo metálico en la piel gracias a la crema de Pla-Tónicos S.L. Orencio usaría esta crema hasta el día de su muerte)

    En 1863, Hilaria da a luz, para después morir, a los mellizos, Abel y Tarsicio. Que pasan su  infancia entre el lujo y el aislamiento total, pues tras la epidemia sufridacon los tónicos de plata, en el pueblo solo queda la familia Martinez y sus sirvientes (sin contar a unos cuantos Castrenses solitarios).
    Abel, siguiendo la pulsión que siempre ha caracterizado a los Martinez, no tarda en desarrollar una enorme inquietud por la ciencia y las artes, mientras que Tarsicio, de carácter más uraneo dedica la mayoría de su tiempo a vagar por las ciénagas. (Creemos que en sus continuadas excursiones topó varias veces con cádaveres, que por aquel entonces se dejaban tirados por cualquier parte y eso forjó la sórdida leyenda de Tarsicio, aún por relatar)
    Abel con 12 años recién cumplidos patenta la primera caca falsa (hecha por completo de plata) Funciona bien un par de meses hasta que Helienas Froitos, natural de Brión (una localidad próxima a Compostela), construye el mismo diseño pero en arcilla.
    Tarsicio, mientras tanto, pasa una época más social, atormentando al servicio doméstico. (Algunos descendientes del servicio doméstico aseguran que Tarsicio obligaba a sus empleados a tumbarse en el suelo y que fingiesen que estaban muertos, mientras él reía excitado)
    En 1880, Orencio y Abel acrecentan la fortuna de los Martinez con un tinte para el pelo hecho con gelatina de plata (tinte que Orencio usaría hasta el día de su muerte), mientras Tarsicio vuelve sus maneras con su entorno cada vez más crueles. Mueren en extrañas circunstancias, un par de cocineros y una ama de yaves y su padre acaba usando sus influencias con el mundo del espectáculo y consigue que una feria ambulante portuguesa acoja al perturvado rapaz. Así el hermano rarito de los Martínez pasa a llamarse Totó “el payaso triste”.

    Parece que la marcha de su hermano con los portugueses propicia que Abel acelere su meteoríca carrera, inventando el fondo doble de chistera para el conejo, el dentífrico de plata (que su padre usó hasta el día de su muerte)  y la tela de araña falsa (echa con finos filamentos de plata).
    Cuando sus dos mayores cualidades y ambiciones convergen, (el ilusionismo y la plata) y gracias a sus viajes a Compostela descubre las propiedades de las sales de este mineral aplicadas a la fotografía, comienza a obsesionarse con registrar el movimiento. Es paradójico, que mientras que Tarsicio estaba trastornado con el fetiche de lo inerte, la pasión por lo estático, su hermano Abel apostaba por el movimiento, convirtiéndose posiblemente en el primer futurista del planeta.
    En 1884 consigue los primeros resultados pero son inestables y al registrar imágenes con el aparato de capturar el moviento hace que los motivos registrados se desvanezcan. Muchos empleados del fiel servicio de los Martinez desaparecen total o parcialmente, ante las primeras tomas de Abel.
    Mientras Tanto, Totó “el payaso triste” se asienta como freak en el circo ambulante portugués. Trabaja como fenómeno, payaso y bedel, duras jornadas de 16 horas que parecen endulzar su agrio carácter.  Parece que recoger excrementos de Urogallo Salvaje y comer desnudo, cabezas de pescado frente a un público enfervorecido, asientan y estabilizan al desquiciado Tarsicio.,
    En 1885 Abel consigue proyectar las primeras imágenes. Pero los resultados son inestables y al proyectarse producen fuertes migrañas y otros efectos secundarios. Por no hablar de las constantes combustiones de las películas. Muchos de los fieles empleados de los Martinez, pierden la visión total o parcialmente ante las primeras proyecciones de Abel y muchos otros mueren el la fatídica tarde conocida como “La Proyección en el Granero”.
    Totó “el payaso triste”, saca tiempo a pesar de sus jornadas de 16 horas, para ganar un sobresueldo entre bambalinas, vendiendo sus favores carnales a los trabajadores y trabajadoras de la feria. (tiene muchísimo éxito entre los feriantes pues sigue a la perfección el canon de belleza portugués de la época)
    Abel consigue una fórmula exacta para realizar una película sin borrar de la faz de la tierra ni dejar ciego a nadie, pero estabilizar la emulsión y que no arda al proyectarse es un gasto enorme en plata como para realizar varias tomas (lo cual le limita a una única secuencia el experimento) y empieza a elucubrar sobre en que usar las primeras imágenes en moviento dado que pasaran a los anales de la historia… Una bella mujer lavándose en el río, o un atardecer, o su bella Angueira de Castro, o los cabellos plateados de su padre, o el ir y venir de Zepelines, por entonces el tráfico aéreo de Zepelines era constante en Galicia.
    En 1887, Tarsicio regresa al hogar, tras unos meses sin dar noticias desde el circo portugués (este es el primer período en blanco, de varios que vendrán a lo largo de su vida) alega que se ha cansado del mundo del espectáculo, por que es muy frío y distante.
    Se especula que la verdadera razón  fue que lo echaron por que sus raras costumbres de camastro eran demasiado excéntricas incluso para el mundo del espectáculo de variedades portugués.

    En 1888, a la hora de probar el captador/reproductor de imágnenes en movimiento, el Patriarca de los Martinez obliga a su hijo Abel a filmar a Tarsicio, “por hacer algo del chaval” Es raro, que al igual que en la actualidad al inicio de los tiempos del cine también se acababa grabando al hijo raro e inútil del jefe.

    Al final se graba, se proyecta sobre el viejo castro y es un éxito, pero el que se hace famoso es Tarsicio, tanto que al aparato lo acaban bautizando como el “Totógrafo”.
    El “Totógrafo” trasciende Angueira de Castro, los concejos de Rois y Teo, y llega al pueblo de Padrón, donde adquiere notable fama.
    Con el dinero que donaron, de buen grado, los fieles sirvientes de la familia Martínez, Tarsicio y Abel ponen rumbo a Paris, con la intención de presentar su proyecto, en la exposición universal de 1889.

    Allí toman contacto con los Lumiere, unos pendencieros bohemios medio suizos, que en Francia se les conocía por miserables y oportunistas. Las astucias y la baja catadura moral de los hermanos Lumiere mezclados con la ingenuidad y las carencias socioculturales de los hermanos Martinez propician la catástrofe. Esta no está contrastada con los actuales herederos de los Lumiera, dado que no han querido pronunciarse.
    En el fatídico 11 de Noviembre de 1889, Tarsicio desaparece para no volver a Angueira de Castro hasta 5 años después, Abel fallece atropellado por un tren y el Totógrafo pasa a manos de los Lumiere.  Más tarde se sabría que estos asesinaron a Abel Martínez a sangre fría, atándole a las vías y que lo documentaron con el Totógrafo dando lugar a la primera Snuff Movie de la historia, a la vez que la primera película de los Lumiere, conocida por todos, “El tren llegando a la estación” (lo de publicar primero la “Salida de la Fábrica” fue por no levantar sospechas.)

    En 1894, los Lumiere patentan el cinematógrafo, que no deja de ser una versión del Totógrafo con otra carcasa. En 1895, Tarsicio, vuelve sin blanca a Angueira de Castro.
    ¿Qué hizo en los 5 años desde que asesinaron a Abel y el consiguió escapar de las garras de los malhechores hermanos Lumiere? Algunos dicen haberlo visto durmiendo en el cementerio de Peré-Lachaise, otros aseguran que estaba agazapado en el sótano de los propios hermanos Lumiere (que había llegado a alguna clase de acuerdo económico con ellos para librarse de su hermano), otros que vagó desconsolado sin encontrar el camino a casa durante 5 años, y unos pocos dicen que se quedó en Paris y conoció a Baudelaire y que juntos fueron de putas y que Tarsicio las pegaba por que se movían demasiado.
    Su padre que seguía conservando su tono metálico el pelo y el carácter emprendedor y fuerte de los Martínez, hace prometer en su lecho de muerte a Tarsicio que se irá a Madrid y montará la empresa de Películas Martínez e intentará hacer honor a su hermano y llevar el totógrafo a lo más alto.
    Y así es que en 1895, Tarsicio funda Películas Martínez.
    Le va fatal, una por que la Iglesia en Madrid dice que ver películas es pecado y que te salen verrugas en los ojos si te quedas mirando, otra por que cuando finalmente se acepta la reproducción de imágenes en movimiento, toda España da más crédito a los Lumiere que a un paleto gallego como Tarsicio. Este tiene que recurrir al oficio de payaso para comer y cuanto peor le va como empresario y como persona, más se acrecenta su fama como payaso. Tanto que en palacio se hacen ecos de su éxito y la regenta María Cristina solicita una audición privada para ella y su círculo de amistades. Totó “el payaso triste” actúa frente a la aristocracia el 7 de abril de 1897. Nadie sabe lo que ocurre esa noche, pero Totó no vuelve a actuar en Madrid y pasan 5 años antes de que aparezca en Angueira de Castro con dos niños de edad temprana, los cuales asegura que son dos hijos nacidos por combustión espontánea.

    En 1902, su padre, aún en el lecho de muerte, obliga a Tarsicio a trasladar la empresa de Películas Martinez a la vieja fábrica de Pla-Tónicos S.L. frente al río (actual sede de Videos Martínez). Tarsicio delega el mantenimiento de la fábrica en sus dos hijos (de los que hablaremos en el próximo documental) y se recluye en el domicilio de la familia Martinez a grabar películas hasta el día en el que fallece al ahorcarse accidentalmente en un árbol de la finca familiar, en 1905.
    Su padre, aún en el lecho de muerte asume la custodia de los dos niños.